Lejosamente te quiero
lejosamente amor
porque no he llegado
ni a tu abrazo ni a tus labios
porque a tus sueños no he llegado
lejosamente amor.
En cautelas te nombro
y te silencio al mirarte
ojos tristes son los míos
cuando ciego es el encuentro.
Amor que en mí te meces
murmullo que en ti escucho
hay veces en las que te necesito
y otras tantas
en las que imploro a tu beso.
Necesitaría a tu tiempo
a la caricia de tus párpados
al carmín de tus mejillas
al momento de tu rostro
porque así necesitando
espero en darte un instante
un minuto de eternidades.
1997
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